sábado, 25 de mayo de 2013

Comportamiento del senderista



Comportamiento del senderista  

    Ante todo, un senderista lo es porque ama la Naturaleza y le gusta disfrutar de ella de forma activa: no únicamente a través de los documentales de la televisión. Merece la pena recordar algunos principios básicos para poder hacer uso de un bien tan frágil como los ecosistemas por los que a veces nos desplazamos.  Muchas veces incurrimos en infracciones involuntarias por el mero desconocimiento del medio por el que nos movemos y de las normativas de protección que pueda tener.      
Al preparar una ruta debemos ver si nos adentramos en algún espacio protegido y observar escrupulosamente las reglas y recomendaciones que en dichos espacios existan.


No debemos salir de las rutas señalizadas: así evitaremos la erosión incontrolada del terreno y la posible destrucción por descuido de especies vegetales protegidas o causar daños irreversibles a la fauna en épocas de cría o de celo.


No debemos hacer demasiado ruido; esto además de evitar molestias a la fauna, facilitará que podamos observarla.


Además de las recomendaciones de NO HACER FUEGO y de NO TIRAR BASURAS que no todo el mundo respeta, contribuiríamos a recuperar el entorno.


TODOS CONTRA EL FUEGO: no tirar colillas ni cerillas, no permitir que otros lo hagan, avisar si vemos algún foco o si alguien está encendiendo fuego en una zona prohibida... Todo esfuerzo es poco.
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      De esta manera no sólo no estropearemos nuestro entorno, sino que estaremos contribuyendo activamente a conservarlo. La Naturaleza necesita que todos pongamos nuestro granito de arena.

De Bubu para Sendeman

Calcetines



Calcetines

Los calcetines constituyen una de las partes más importantes del equipo del caminante, ya que de su buen uso puede depender el éxito de la empresa. Tradicionalmente se han usado los calcetines de algodón en verano y los de lana en invierno. Los de algodón son frescos y empapan muy bien el sudor, pero tienen el inconveniente de que tardan mucho en secarse, por lo que retienen la humedad y eso, además de macerar la piel, hace que se formen arrugas en el calcetín que pueden ocasionar roces, ampollas y heridas. Actualmente es posible encontrar en el mercado calcetines realizados con nuevos tejidos como el CoolMax, que es un material lavable y de secado rápido, que provoca la expulsión al exterior de la humedad producida por la transpiración, además de prevenir el recalentamiento.
Deben ser de la talla adecuada con el fin de que se ajusten perfectamente a los relieves del pie; para ello suelen llevar Lycra y/o Elastan con el objetivo de que no sufran deformidades que formen arrugas.
Los calcetines siempre limpios, secos y bien colocados, para evitar rozaduras. Lo mejor sería disponer de unos calcetines gruesos de algodón para caminar, y de otro par de calcetines finos de algodón para el descanso (una vez terminada la etapa). Si nuestra piel es muy sensible, es preferible llevar siempre las costuras de los calcetines hacia fuera. El que llevemos puestos uno o dos calcetines depende de lo habituados que estemos a las largas caminatas; si no estamos acostumbrados y la piel en la planta del pie no es lo suficientemente resistente, será mejor que llevemos un par de calcetines en el mismo pie, teniendo en cuenta que en estos casos son las arrugas entre los dos calcetines las que producen las ampollas.

Para evitar las ampollas

De todos es conocido el dicho "más vale prevenir que curar". No sería la primera vez que se estropea una salida al campo por culpa de las ampollas. Una vez que aparecen se hace todo muy incómodo y doloroso así que lo mejor es tratar de que no aparezcan.
En primer lugar lo más importante es llevar un calzado adecuado y cómodo, pero aún así, después de algunas horas pueden aparecer ampollas debido al roce del pie con las botas.
El caso es que hace algún tiempo aprendí que el esparadrapo de tela previene que aparezcan de manera casi milagrosa. Al cabo de una o dos horas de comenzar la jornada (a veces algo más) es posible que se note que alguna parte del pie se enrojezca, dando lugar a una sensación
difuminada entre calor y ligero escozor en una zona muy localizada. Es el momento de descalzarse, limpiar dicha zona y colocar ahí un trocito de esparadrapo de tela. El esparadrapo hará de "segunda piel" absorbiendo la rozadura, evitando la aparición de la ampolla y se notará
un alivio instantáneo.
Puede ser que se necesite en varios sitios distintos, en cuyo caso conviene hacer tantos cortes de esparadrapo como zonas afectadas en lugar de "envolver" como si fuera para regalo. Por ejemplo, no se debe tener una tira que abarque dos dedos a la vez.
De Bubu  para Sendeman


Como aumentar la potencia de las piernas





Cómo aumentar la potencia de piernas
Aunque los saltos variados son muy efectivos para mejorar la potencia de las piernas, pueden llegar a hacer que te duela la espalda si haces demasiados o tienes algún problema en la zona. La sentadilla supone cargar muchos kilos sobre la espalda si tienes las piernas fuertes. ¿Qué puedes hacer?
1.                  Una alternativa
2.                  El ejercicio, paso a paso
El ejercicio que te proponemos es un trabajo muy completo y exigente, en el que intervienen fuerza, equilibrio y coordinación, por lo que resulta fenomenal para un jugador de baloncesto y casi para cualquier deportista que necesite piernas potentes y hábiles.
 Vas a trabajar las piernas de una en una, por lo que el peso que vas a cargar con la espalda se reduce a menos de la mitad que en la sentadilla.
 El ejercicio es muy intenso por lo que el número de repeticiones que vas a realizar también es menor que en el caso de los multisaltos.
También es menor el impacto que reciben tus articulaciones y tu espalda porque en todo momento vas a tener el peso controlado y apoyado sobre el suelo o sobre el banco.
Rutina. Hay que trabajar las piernas de una en una.

- Apóyate sobre los hombros una barra sin carga y colócate frente a un banco que te llegue aproximadamente por debajo de las rodillas. La distancia hasta el banco te debe permitir plantar cómodamente sobre él uno de los pies, doblando la rodilla 90 grados. Mantén la mirada al frente, la espalda recta y el abdomen apretado durante todo el ejercicio.
- Eleva el peso de tu cuerpo sobre la pierna que está apoyada en el banco, sin llegar a extender totalmente la rodilla para no perder el equilibrio. No te dobles hacia delante, mantén el cuerpo perpendicular al suelo, apretando los glúteos como si quisieras adelantar la cadera. Mantén la posición dos segundos con la pierna que no está apoyada extendida ligeramente detrás de tu cuerpo. El truco está en mantener los glúteos apretados y no extender totalmente la rodilla de apoyo. Aprieta el abdomen para no irte hacia los lados. No te tenses en exceso o no podrás corregir cualquier pequeño desequilibrio
- Vuelve a la posición inicial y realiza la siguiente repetición con la otra pierna. Una vez que puedas realizar 10 repeticiones con cada pierna sin desequilibrarte, puedes añadir un par de discos con 5 kilos a cada lado de la barra. No te preocupes aunque te parezca que las cargas son muy pequeñas, el trabajo de potencia se basa en el esfuerzo de equilibrarte y de controlar el movimiento, ya aumentarás la carga según vayas dominando el ejercicio.
De Bubu para  Sendeman