miércoles, 17 de abril de 2013

La importacia de beber



Alimentación en el deporte
“Polvo eres y en polvo te convertirás” reza un conocido texto religioso, probablemente escrito bajo calcinantes rayos solares en algún tórrido paraje. Sólo así puede comprenderse la primera parte de la sentencia cuando, en realidad, bastante más de la mitad del cuerpo es agua y no materia susceptible de convertirse en polvo.
El agua es un elemento vital para el organismo. De hecho, todas las reacciones químicas que conforman el metabolismo y dan lugar a la vida, tal como la conocemos, se producen en disolución acuosa. Además, los líquidos del organismo tienen otras funciones básicas, como la de transporte, la de depuración y la de mantenimiento del equilibrio térmico. Por todo ello, está claro que beber es muy importante; ¡más incluso que comer!
¿Cómo podemos saber si nuestro nivel de hidratación es correcto?
Hay numerosos métodos para conocer este dato. Algunos requieren el uso de técnicas complejas, como la dilución de ciertos isótopos radiactivos, mientras otros son extremadamente simples, como la observación del color de la orina o la velocidad de recuperación de un pliegue cutáneo tomado en el dorso de la mano.
Entre ambos extremos tenemos los métodos que calculan la cantidad de agua corporal a partir de la medida de la impedancia eléctrica del cuerpo, los que miden la densidad de la orina, la osmolaridad del plasma o el valor hematocrito de la sangre.
POS
La sed, mecanismo natural que nos induce a beber y pudiera parecer un buen signo de deshidratación, tiene sin embargo las pegas de aparecer demasiado tarde, cuando ya hemos perdido mucho líquido, y desaparecer antes de que lleguemos a recuperar el equilibrio hídrico.
Desde el punto de vista práctico, un método fiable y sencillo para conocer si nuestro contenido líquido es correcto es el que nos sugiere el acrónimo POS, que a continuación describimos:
—La P corresponde al peso y es que, medido por la mañana y de forma diaria, se mantendrá bastante estable si las pérdidas son compensadas por lo que bebemos.
—La O hace referencia a la orina y en ella controlaremos su cantidad y color, sabiendo que una eliminación abundante da idea de buena hidratación, al igual que un color claro.
—En cuanto a la S, quiere decir que la presencia de sed sí es un indicio de deshidratación, si bien su ausencia no quiere decir que no la padezcamos en alguna medida y, por eso, lo correcto sería valorar en conjunto los tres parámetros citados.
Ya hemos dicho que beber es fundamental para vivir, pero también lo es para rendir.
De hecho, son abundantes los estudios que demuestran que con pérdidas pequeñas, incluso de tan sólo un 1% del peso corporal, ya son apreciables las disminuciones de la capacidad de trabajo físico y eso, en la montaña, además de poner en peligro el logro de nuestros objetivos deportivos, puede suponer riesgos incluso para la supervivencia.
BEBIDAS
¿Qué podemos beber para mantener el rendimiento y reducir el riesgo?
Desde la aparición de nuestra especie sobre la tierra ha sido el agua la sustancia que, casi en exclusiva, ha calmado nuestra sed. ¡No olvidemos esta irrefutable realidad!
Y no nos ha ido tan mal, a pesar de lo cual, hay que reconocer que algunas de sus cualidades pueden ser mejoradas.
Por ejemplo, en un estudio con personas jóvenes que hacían ejercicio en un ambiente caluroso y se les dejaba beber a voluntad agua u otro producto preparado se demostró que incluso de forma espontánea bebían un volumen mayor de ese líquido preparado que de agua, mejorando así su estado de hidratación.
¿Cuál era el motivo? Resulta que uno de los estímulos que da lugar a la sensación de sed es la denominada osmolaridad o concentración de sales que, al beber agua sola, baja demasiado rápidamente y apaga pronto la sed; antes de que se reponga lo perdido.
Para evitar ese efecto, la bebida preparada tenía cierta dosis de sodio o de cloruro sódico que, habitualmente, suele ser de 1 gramo por litro y, además, tenía un gusto agradable, lo que constituye un importante estímulo para seguir bebiendo.
En esos dos aspectos, los preparados comerciales o caseros, con electrolitos, pueden mejorar las virtudes del agua. Pero además de sales minerales, el líquido que bebemos puede contener ciertas cantidades de hidratos de carbono, lo que es interesante si la actividad que estamos desarrollando es prolongada y dura más de una hora, aproximadamente.
Con ello, está demostrado que se consigue una apreciable mejora del rendimiento físico respecto a si utilizamos agua sola, incluso si las cantidades consumidas de azúcares son bajas (basta con 20-25 gr/h), si bien lo más recomendable parece estar entre 60 y 70 gr/h.
Respecto a qué tipo de carbohidratos utilizar, lo más habitual son las combinaciones de varios de ellos, como la sacarosa, glucosa, fructosa y maltodextrinas.
Una práctica errónea y frecuente suele ser la de pensar que, si con cierta dosis de estos productos mejora el resultado deportivo, doblando la dosis mejoraría más. Este tipo de equivocación puede, en lugar de aumentar el rendimiento, conducirnos incluso a un cuadro de vómitos o diarrea, por lo que las concentraciones recomendadas deben ser muy tenidas en cuenta o, en caso de modificarlas, hacerlas más bajas incrementando ligeramente la cantidad de agua.
En general, los trabajos de investigación cifran entre 4 y 8 gr de hidratos de carbono los que debiéramos añadir a cada 100 ml de bebida a consumir durante la práctica deportiva, sugiriendo las dosis más elevadas para aquellas actividades realizadas en entornos gélidos.
TEMPERATURA
Otro aspecto a tener en consideración es el de la temperatura a la que debiera estar la bebida. Exceptuando aquellas situaciones en las que el frío reinante haga conveniente un aporte externo de calor, caso en el que un líquido caliente puede ser totalmente aconsejable, en el resto de los casos la bebida debiera estar más fresca que el ambiente, siendo habitual la recomendación de consumirla en torno a los 12º - 15º C.
CANTIDADES
Respecto a la cantidad necesaria para mantenernos bien hidratados, hace algún tiempo se aconsejaba tomar tanto líquido como peso hubiéramos perdido, pero en la actualidad, diversos estudios han demostrado que ese volumen resulta insuficiente, lo que podremos comprobar siguiendo las recomendaciones del POS antes citadas. Debido a ello, hoy día, para calcular la cantidad adecuada de bebida, se sugiere multiplicar por 1, 5 el peso corporal perdido. De tal forma, un montañero que a lo largo de una marcha viera disminuir su peso en 2 kg debiera tomar a lo largo del esfuerzo y tras él un volumen de unos 3 litros de líquido.
Descrita queda la vital importancia del beber que, además, y tal como reza el estribillo de una vieja canción, “es un gran placer”.


De Bubu para Sendeman

Piedrabuena - Puente Retama







domingo, 14 de abril de 2013

Charco la Guarra




Charco la Guarra


Domingo 24 de Marzo, Plaza de San Francisco, 8,55 h., se cruzan apuestas sobre cuantos andarines se rajarán por la lluvia, Carlos que 10 ó 12, Esteban, siempre más positivo que 4 ó 5.
9,05 h., gana Esteban, esta gente es la leche, es especial, no les asusta ni la lluvia ni nada. Fallan 4 pero ahí están las Ana's para compensarlo con su ilusión.
Como conductor hoy nos toca Antonio, el que nunca se acelera.
10,00 h. Aproximándonos al sitio de partida, los ruteros indican que debido al tiempo y a las características de la ruta (muchos cambios de nivel, muchos caminos, etc.) debemos ir lo más agrupados posible, ya que será muy agradable estar parado esperando a alguien si
está lloviendo, aunque como el grupo no es muy numeroso no debería haber problemas.
10,10 h. Un tractor en medio de la carretera, sin enterarse que llegamos nosotros ¿pero dónde irán estos "indios" en Domingo y con el día que hace?
Cruzamos por Baños del Robledillo, más conocidos como "el Charco la Guarra", sin ver un alma, no debe ser temporada  alta.
10,15 h. Llegamos al punto de partida. Pié a tierra y a abrir paraguas (o lo que sean ¿verdad Teresa?), las capas también se llevan mucho esta época. Esteban " pa lante", Carlos " pa tras"  y vámonos que es tarde y viene lloviendo, que dicen en mi pueblo.
El día está precioso para caminar, aunque un poco húmedo, eso sí, la zona entre pinares y monte bajo de jaras y chaparros es preciosa chorreando agua y verdes de todas las tonalidades, las vacas que nos encontramos nos miran más raro que el tractorista de primera hora.
12,30 h. Parada y Fonda. Todo marcha muy bien, tanto que hay que darle un poco de vidilla y de "aventura" y aprovechando un descuido Carlitos nos mete por medio de un colmenar, menos mal que las abejas deben de estar de trasnoche o en la procesión del borriquillo, vaya Ud. a saber.
Al llegar al Avellanar de Arriba, aldea famosa por sus... por sus... bueno no sabemos siquiera si es famosa, optamos por no bajar a Avellanar de Abajo, aldea menos famosa que la anterior, por el camino asfaltado para desde allí coger monte arriba, y atrochamos, en otra pequeña aventura que salió perfecta, por un camino precioso que entre el monte y los pastos nos hizo ir cogiendo altura aunque al final tuvimos que cruzar un poco por un espeso jaral hasta llegar a un empinado cortafuegos que nos subiría a cotas más altas, no sin antes para irritación de unos y susto para otros, los "paranoicos" de los ruteros cuentan al personal por si las moscas y los jarales y falta gente. Vuelta a contar y sigue sin cuadrar la cosa! Que os estéis parados! !Joder! que contemos bien. ¿Alguien echa en falta a alguien? Sale la lista relucir y comprobamos que D. Julian Arreaza nos ha gastado la broma de saltarse el nº 18, bueno le tendrá manía, digo yo.
!Ale! Todos para arriba. Más chaparrones. Dudas en los cruces (maldita tecnología). Que si ahora cuesta para arriba. Que si ahora cuesta para abajo. Que si ziz-zag para abajo (aquí atajamos que se llega antes) Que si ziz-zag para arriba (aquí no atajamos que cuesta más). Demostraciones de cómo llevar el paraguas abierto y las manos en los bolsillos. Que si pis (casi siempre a destiempo, después de los descensos) Que si pas. Hay quien piensa que hay alguna diferencia entre el perfil de la ruta que enviamos al correo y el real, pero es que al imprimirlo en casa a Esteban se le cayó y el gato se puso a jugar con él y lo arrugo y como Esteban es "mu  apañao" lo planchó y por eso estaba más liso. Y sobre las 14:00 h. llegamos a lo más alto de la ruta de hoy desde donde contemplamos unas vistas impresionantes del valle del Bullaque y del pantano de la Torre de Abraham.
El personal va teniendo un poquito de hambre y proponemos descender algo para quitarnos del aire que arriba sopla más. En las inmediaciones de la casa de los forestales y entre pinos nos disponemos a reponer fuerzas para lo que queda, unos más frugalmente y otros con la tortilla made in Ignacio, rica aunque un poco fría para  mi gusto. Os dejamos, para que veáis las procesiones y lo que queráis, y luego os contamos el final del día
Bueno, ahora que todos hemos descansado un poco, prosigamos.
Iniciamos la última etapa de la ruta abandonando los pinares para
descender hacia la dehesa, aunque  algunos le tenían un querer especial al monte y a los pinos y se empeñaban, por enésima vez en el día, en marcar una ruta nueva, a la que algún día, sin duda, nos llevarán pues el lugar lo merece.
En el tramo final hay que ir salvando charcos, que parecen lagunas en algún caso, y entre disertaciones y cambio de pareceres sobre la flora autóctona (Jose Maria Vs Manolo Frutos), recogida de frutos silvestres que la naturaleza nos otorga (Manola / Carlos) y aclaraciones sobre el origen de las nomenclaturas de la zona ( Milagros / Miracro ¿es así José María?) llegamos al final de la ruta donde nos espera Antonio al lado del rio Milagros, que aunque debido a la abundancia de lluvias que nos están acostumbrando a estas cosas, parece cosa de milagro (como indica su nombre) el caudal que lleva y que esas aguas tal vez en el futuro salgan por los grifos de nuestras casas, gracias a la unión de los pantanos de la Torre de Abraham y del Gasset.
Nos quitamos el barro de nuestras botas en estas claras aguas antes de subir al autobús, para que no nos regañe Cándido, café en la gasolinera del molinillo y para casa a llegar a tiempo de ver la procesión ( la que sale del Barrio de los Ángeles) que aunque es el mi barrio no me se el nombre ya que no es mi fuerte lo de la Semana Santa, porque a nosotros los "pasos" que verdaderamente nos gustan son los que vamos dando uno tras otro al lado de nuestros amigos y compañeros por esos caminos de nuestra tierra que tanto nos sorprenden cada día por más que a veces nos quejemos.
Carlos Marín para Sendeman